Se trata de un grupo de reconstrucción surgido en torno al yacimiento arqueológico de Numancia. Desde hace algunos años realizan tareas de dinamización del yacimiento con la recreación de diferentes episodios de las guerras numantinas, un episodio muy distorsionado por el paso del tiempo y que acabó con la rendición y suicidio de la población asediada por Publio Cornelio Escipión Emiliano en el año 133 aC.
El grupo es capaz de movilizar casi a 70 personas, desde niños pequeños a gente mayor, cada uno haciendo su papel en un poblado celtíbero. Una de sus demostraciones más exitosas es como se desarrollaba el gobierno de una ciudad a través de la asamblea de los ancianos y de los jóvenes.
En la edición del año 2007 del festival Tarraco Viva escenificaron un entierro con incineración -el más normal en la época- y un segundo entierro, de un guerrero muerto en combate, en el que el cuerpo se dejaba expuesto para ser comido por los buitres.