La reconstrucción histórica "moderna" tiene su origen en Inglaterra y en los Estados Unidos de América.
El año 1876 algunos supervivientes del 7º de Caballería del general Custer volvieron al escenario de la conocida batalla de Little Big Horn (Montana) para recrearla y inmortalizarla ante la presencia de fotógrafos. Unos años después, en 1895, un centenar de miembros del Cuerpo de Ingenieros de Gloucestershire escenificaron la defensa épica de las tropas británicas en Rorkes Drift (Natal, Sur-África) ante el implacable avance de los guerreros zulúes. Justo después de estas primeras iniciativas empezó a recrearse en los Estados Unidos, con relativa periodicidad, las batallas de la Guerra Civil Americana (1861-1865).
A partir de estas experiencias la reconstrucción histórica pasó poco después a Europa, especialmente en los países de cultura anglo-germánica (Gran Bretaña, Alemania, Holanda). En estos países los primeros periodos de reconstrucción histórica fueron el de las guerras napoleónicas, pero bien pronto se ensancharon en el tiempo -avanzando y retrocediendo, hacia la Primera y Segunda Guerra Mundial y hacia la Edad Media y la Época Antigua.
Los orígenes de la reconstrucción histórica se encuentran explicados con todo detalle a http://www.eventplan.co.uk/history_of_reenactment.htm.
Muy pronto, el mundo de la reconstrucción se abrió a temáticas civil y religiosas. Se trata de temáticas que, si bien no tienen la espectacularidad de las escenificaciones militares, ofrecen enormes posibilidades didácticas y divulgativas. Asimismo, la aparición de temáticas civiles y de la vida familiar permitió a mujeres y niños incorporarse al mundo de la reconstrucción histórica.
Finalmente, a partir de los años 80 el mundo de la reconstrucción histórica cuajó en los países de cultura latina, entre ellos Cataluña. Estos últimos años han aparecido a nuestro país un puñado de grupos que, con pocos recursos pero con muchas ganas, empuje e ilusión, están haciendo una tarea muy importante para dar a conocer la historia de Cataluña a aquellas personas que más la desconocen: los propios catalanes.