En 2001 Gironella celebró la primera edición de un gran espectáculo para conmemorar de forma épica la derrota de Cataluña y la caída de Barcelona en 1714 durante la Guerra de Sucesión a la Monarquía Española.
La fiesta, que ha sido declarada de interés turístico por la Generalitat de Cataluña, explica los hechos ocurridos a un grupo bastante numeroso de voluntarios de Gironella y de todo el Berguedà que se marcharon hacia Barcelona para defenderla de las tropas enemigas. El eje central del argumento es una familia de Gironella, encabezada por un abuelo llamado Jordi, que de una manera u otra luchan por defender su patria.
Después de un principio bastante espectacular con la quema del pueblo, el fusilamiento de unos catalanes y la lectura de un manifiesto en off, se produce la marcha de los voluntarios hacia Barcelona, con el abuelo Jordi al frente de todos. Todo el hilo conductor del espectáculo lo lleva la abuela, que explica a su entusiasta e inocente nieta, Eulàlia, las consecuencias que puede tener esta guerra basándose en su experiencia de la Guerra de los Segadors.
Eulàlia conoce, por boca de su abuela, la manera cómo se conocieron sus bisabuelos (1640, Guerra de los Segadors) y la agonía y muerte de Pau Claris. Todos estos hechos provocan que Eulàlia se marche hacia Barcelona para encontrarse con su abuelo, que hace de enterrador en el Fossar (foso, cementerio) de las Moreras. Allí la ayuda con todo lo que puede y, a través de unos voluntarios, conoce el crítico momento que se está viviendo en Barcelona. Se vive el momento de la caída de Casanova y, en una de las escenas principales del espectáculo, se produce la llegada de un capitán francés que lleva un muerto a enterrar y en donde queda patente que puede más el patriotismo que los sentimientos. Finalmente, el regreso a Gironella de los voluntarios derrotados da paso a las emotivas y simbólicas escenas finales del espectáculo.