El asedio de Miravet es una obra dramático-musical que escenifica el fin de la Orden del Templo en la Corona de Aragón durante el reinado de Jaime II (1308). Gracias al estudio riguroso de la documentación existente por parte del autor de la obra, Santi Marsal, la Asociación Cultural La Tàpera de Miravet recrea, anualmente desde el año 1996, este episodio histórico en el mismo escenario donde sucedieron los hechos hace 700 años.
En la segunda mitad del siglo XI, mientras Europa se estremecía con el avance de los musulmanes por Oriente, una hornada de nuevos Papas se propuso dar un vuelco a la situación de desánimo generalizado. Gregorio VII, superando los complejos del cristianismo con respecto al uso de la violencia, fue el primero al formular la idea de una guerra para ir a socorrer el imperio Bizantino. El siguiente Papa, Urbano II, puso en práctica la idea haciendo el llamamiento a la Primera Cruzada (1095).
La Primera Cruzada culminaría con la reconquista de Jerusalén en 1099. Los territorios reconquistados reavivaron notablemente el peregrinaje hacia Jerusalén, Nazaret, Belén, etc, pero las rutas estaban llenas de riesgos y los peregrinos las hacían sin ningún tipo de seguridad. A finales del siglo XII un pequeño grupo de caballeros cruzados empezaron a ofrecer protección armada a los peregrinos. La Orden del Templo nacía oficialmente el año 1120.
En unas pocas décadas la Orden se había extendido por toda la Europa occidental, gracias a bullas papales, donaciones y al desarrollo de un eficiente sistema bancario, con créditos y garantías. En el primer tercio del siglo XIII eran la organización más poderosa de Europa, con unos 30.000 caballeros y un abundante capital en efectivo al cual recurrían los endeudados monarcas europeos.
Durante la Séptima Cruzada, Luis IX de Francia fue capturado en Egipto en 1248 y la Orden del Templo prestó la fabulosa suma de dinero para su rescate. El año 1307, su nieto Felipe IV, que todavía arrastraba las deudas, convenció al papa Clemente V que iniciara un proceso contra la Orden acusándolos de sacrilegio, herejía y sodomía.
El 13 de octubre de 1307 todos los templarios de Francia fueron detenidos y, bajo tortura, declararon sus crímenes. La noticia rápidamente llegó en Cataluña. El rey Jaime II, si bien primero parecía indeciso sobre qué debía hacer, ordenó el 1 de diciembre la captura de los templarios de la Corona de Aragón. Las diversas comandancias de la Orden cayeron rápidamente en poder del rey y a finales de año ya sólo quedaban los castillos de Miravet y Ascó.
El 13 de febrero de 1308 empezó el asedio del castillo de Miravet, que resistió las privaciones y el bloqueo hasta que las enfermedades y el desánimo vencieron la moral de la treintena de templarios que quedaban. El 12 de diciembre de 1308 los oficiales de Jaime II entraron en el castillo y detuvieron a 22 templarios que depusieron las armas sin presentar batalla. Al día siguiente serían capturados los 6 últimos caballeros que no habían querido deponer las armas.
Con respecto al espectáculo, participan en él más de 100 actores, todos ellos amateurs y vecinos del pueblo o de la comarca. Unos pocos hacen de musulmanes y judíos, otros representan a los caballeros templarios, y también hay los soldados de Jaime II, delegados papales, etc. La música es una parte muy importando de la obra y ha sido compuesta y dirigida por el director de la Banda y Escuela de Música de Miravet. La calidad final del producto ha hecho posible su venta en disco compacto (CD).